Por qué la memoria RAM se volvió un lujo: lo que reveló un vicepresidente de Google

TECNOLOGÍA6 de agosto, 2026

Falta poco para que Google presente su nueva línea Pixel 11, con lanzamiento previsto para el 12 de agosto. Pero antes de que los equipos lleguen a las vidrieras, quien maneja la división de dispositivos y servicios de la compañía, Shakil Barkat, adelantó algo que va mucho más allá de un simple móvil nuevo: la memoria RAM está viviendo una escalada de precios como nunca se había visto en la industria.

La afirmación no es un comentario suelto. Barkat la hizo en una entrevista con el medio especializado 9to5Google, y la usó para explicar por qué los próximos Pixel van a costar más y, paradójicamente, podrían traer menos memoria que sus antecesores.

Una suba que se sale de la escala habitual

Según los datos que Barkat atribuyó a un análisis de Morgan Stanley, el precio de la memoria se multiplicó por cuatro. No se trata necesariamente de las cifras exactas que paga Google como cliente corporativo de los proveedores —esos acuerdos suelen ser distintos a los precios de mercado—, pero la magnitud sirve como termómetro de lo que le está costando a cualquier fabricante armar un teléfono hoy.

Esta no es una situación aislada del mundo de los celulares. Ya se venía notando en consolas, en la gama de entrada de smartphones y, de forma todavía más marcada, en las placas de video, que en el último tiempo alcanzaron valores que antes eran impensados para un componente de consumo masivo.

Qué va a pasar con los Pixel 11

Barkat fue claro en cuanto a la estrategia que va a seguir Google: los precios van a subir, tanto en los modelos que se presenten la semana próxima como en los que ya están a la venta. Pero hay un segundo movimiento, menos evidente, que puede resultar más significativo: es probable que los modelos Pro bajen de los 16 GB de RAM que traían hasta ahora a 12 GB.

Ese recorte no sería una rareza de Google. Es la misma cantidad de memoria que ya están instalando en 2025 los modelos premium de otras marcas, como los Samsung Galaxy S y los plegables Fold. Barkat lo planteó en términos de diseño: la idea es que los equipos puedan sostener una buena experiencia de uso con menos RAM física, apoyándose en optimización de software antes que en fuerza bruta de hardware. En criollo: van a cobrar más por equipos que, en algunos casos, van a traer menos memoria que la generación anterior.

No es un capricho de Google

Lo más inquietante del planteo de Barkat no es lo que dice sobre los Pixel, sino lo que sugiere sobre el resto de la industria. El mismo informe de Morgan Stanley en el que se apoya calcula que, para 2027, la industria del celular va a tener un faltante de memoria del 12%. Traducido a unidades, eso equivale a 134 millones de teléfonos que directamente no se van a poder fabricar por falta de chips de memoria disponibles.

Con ese escenario de fondo, la decisión de subir el precio y recortar RAM no es una jugada exclusiva de Google: es, según todo indica, el camino que va a terminar tomando buena parte del mercado. Barkat simplemente lo dijo en voz alta antes de que se conozcan los precios oficiales de los nuevos Pixel.

Los fabricantes buscan atajos

No todos los caminos son iguales frente a la crisis. Mientras en Occidente los equipos siguen sintiendo el impacto de la escasez de semiconductores, Huawei mostró que hay margen para maniobrar: su nuevo MateBook Pro S, un notebook ultraliviano con procesador propio, logró mantener el precio a pesar del contexto. La marca china, además, viene invirtiendo en desarrollar capacidad propia de fabricación de memoria DRAM, una apuesta directa para no depender tanto de los vaivenes de precio que hoy golpean al resto de la industria.

Esto deja un panorama claro: la escasez y el encarecimiento de la memoria no son un problema pasajero ni exclusivo de una marca. Es una tendencia estructural que va a afectar tanto a celulares como a notebooks en los próximos años, más allá de qué fabricante logre esquivarla mejor.

Qué implica esto para quien compra en Argentina

Con este contexto internacional, tiene sentido pensar dos veces antes de pagar de más por un equipo cero kilómetro que, en poco tiempo, puede salir con menos memoria por el mismo precio o más. Una notebook reacondicionada con garantía es una alternativa concreta: se trata de equipos que ya vienen con su configuración de memoria definida y probada, sin el impacto directo de esta suba de precios de componentes que hoy está reacomodando toda la industria. En un mercado donde hasta los gigantes como Google reconocen que la memoria RAM nunca estuvo tan cara, elegir un equipo reacondicionado y con respaldo de garantía se vuelve una decisión cada vez más razonable.

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